Actualizaciones psicológicas

gallina y psicólogo        Eran tiempos duros para Fray Jeronimiano. Se ponía especialmente triste por lo que él definía la «presencia inevitable del mal ajeno y propio»: si no fuera porque no tenía modo de remediarlo, éste lo habría movido a la fuga, a la misericordia aquél. La impotencia lo abatía, porque veía claramente el mal que se cernía, sin poder hacer nada para impedirlo. Salvo rezar y poner todo en manos de Dios.

Lo sacaba de las casillas la nueva orientación de la espiritualidad de Transylvania. Él lo llamaba «psicologismo» y decía que se trataba del efecto propio y previsible del «formalismo». Era la línea promovida con ocasión de algunas conferencias dictadas por Fray Anselmo Verde, a quien habían declarado Gurú sanador universal y Maestro de las sentencias. Encima, habían armado una sección especial de reciclaje de frailes agotados, extenuados, agobiados, depresivos, neuróticos, locos, etcétera, como si fuera una genialidad, mientras ellos mismos eran la causa del estado miserable de tantos frailes. Por supuesto, los Eternos no se lo planteaban así bajo ningún respecto, porque ellos eran, obviamente, los genios del discernimiento, de la formación, de la piedad, de la liturgia, del apostolado, del estudio… Todo lo habían hecho bien, en ellos estaba la fórmula secreta para la salvación de la Iglesia: una lástima que la Jerarquía todavía no se hubiera dado cuenta. Si en el convento iban saltando casos de problemas especiales, uno tras otro, ello era debido a la decadencia de los jóvenes de hoy, al relativismo, a la falta de madurez de la sociedad, a la pésima formación de la escuela secundaria, al freudismo latente de los jardines de infantes mixtos… a cualquier causa. Estas excusas le causaban furor.

–«¡Es el problema de Kant –me decía, sin poder esconder el influjo de sus diálogos con Fray Francisco Silvestre–, el problema de Kaaaant!». La explicación era de lo más clara: –«Mirá, es como aquel fraile que fue a buscar un papel para escribir una carta, y se encuentra que era rojo; va a buscar otro, y es rojo; y otro, y rojo; y otro más, y rojo también. “¡Pero, che, pusieron un block de papel equivocado! ¡Todas las hojas son rojas!”. “No, m’hijo, el equivocado es Usted. Sáquese los lentes rojos”. Acá es lo mismo. Armaron una trituradora de personas, y se quejan de que están llenos de personas trituradas: después tratan de recomponerlas, lo que es loable… para reinsertarlas en el circuito de trituración, lo cual es un crimen peor».

Sí, estaba hecho una furia. Para él, todas estas cosas eran síntomas inequívocos de que en Transylvania se había perdido el espíritu, ya no reinaba el espíritu de familia de los orígenes.

–«Encima –agregó– mirá lo de las matarazas». Las matarazas era la sección femenina, el gallinero, siempre cuidado y gestionado con especial premura por los Eternos y el selecto grupo de los que gozaban de todas las credenciales.

–«¿Qué pasó con las matarazas?».

–«Y… ¡Resulta que ahora pueden hacer dirección espiritual! ¡Son directoras!». Tenía razón: en los primeros años de Transylvania, tal decisión hubiera sido realmente impensable. No ya el ejercicio circunstancial del consejo prudente en cosas espirituales, sino la asunción estable del ministerio de la dirección a todos los efectos: eso siempre había sido visto como «cosas de los “progres”», y cada vez que, otrora, un miembro contaba alguna anécdota al respecto, movía a generosas carcajadas. Pero ahora no, ahora la cosa iba en serio. Y todo bajo el mayor respaldo y aval que, en el contexto, se pudiera imaginar.

–«Y no solo dirección… ¡predican ejercicios!».

Sí, la verdad es que era una barbaridad, en el sentido más preciso del término. No se habían preparado suficientemente, no habían tenido estudios serios –si ni los frailes los tenían, qué decir de las matarazas…–, cero exégesis, cero teología, menos-cero filosofía. En todo lo que tuviera que ver con la formación intelectual profunda y seria, aplicaban la máxima de san Juan de la Cruz para la vida espiritual: nada-nada-nada-nada-nada… Pero, claro, para predicar ejercicios salían a la cancha con un par de apuntes «tomados-de», y… bueh, cuestión de leerlos; la más «canchera» añadía alguna que otra anécdota de un santo, alguna frase linda para condimentar… y listo. Lo importante era que hubieran hecho el curso con el santo Padre fundador –el cual, desde su reclusión y bajo las más injustas persecuciones, se las ingeniaba, con la ayuda y connivencia de los incondicionales, para seguir deleitando a troche y moche con su palabra–.

–«Encima se autodesignan para hacer dirección durante los ejercicios. Mirá, en un lugar de La Mancha el padre predicador contaba con una asistente, como suele ocurrir, para los ejercicios de mujeres, sor Superbeta o Superbina o algo así. Cuál no fue su sorpresa cuando, al salir del lugar donde atendía las consultas vio, vigentes y sin previo aviso siquiera, dos listas: una lista que decía “anotarse las que quieren hablar con el padre…” y otra que decía “anotarse las que quieren hablar con la hermana Superbeta”. In-cre-í-ble, pero real».

En eso se había convertido Transylvania… El paisaje general que se formaba a partir de tantos elementos era realmente desolador.

–«Y ¡retiros!». También. Ese dato yo ya lo tenía, me había llegado desde el Norte. Parece que ahora estaba un poco de moda que fueran a pavonearse a viejos monasterios a predicar retiros a los frailes… Nuevamente: in-cre-í-ble, pero real.

–«¡Y no lo ven! –me decía, casi gritando– ¡No lo ven, ni se corrigen! ¡Totalmente enceguecidos y enceguecidas!».

Normalmente, los Eternos atribuían los problemas de las matarazas a las matarazas mismas: que son cuadradas, que no entienden nada, que esto y que lo otro… Traté de explicárselo.

–«Pero, Jeronimiano, la culpa no es de los Eternos, es que las matarazas son así, no entienden nada, son cuadradas…».

–«Es lo mismo de recién» –me cortó tajante. Y prosiguió: «Esa falsa excusa repropone el planteo de Kant. Confiesan ser sus padres, pero no reconocen sus responsabilidades… vaya padres; admiten que se fracasa, pero no reconocen que son ellos un fracaso y que llevan al fracaso; dicen que es difícil gestionarlas y se lamentan… pero que a nadie se le ocurra sugerirles que dejen de gestionarlas: se lamentan de tenerlas y se enojan si se las sacan… Es que en realidad, ellas son el fidelísimo reflejo y espejo de lo que los Eternos, durante años, han plasmado en sus almas, en sus intelectos, especulativos y prácticos, dejando la marca del vacío en aquellos y de la imprudencia en éstos. Pero no, claro: ellos te venden que disciernen siempre bien, ellos forrrman siempre bien, ellos conducen siempre bien…».

No había modo de refutarlo. Ni de frenarlo. Aparte, manejaba «buena data»:

–«Claro, ahora en una de las peregrinaciones a Lameca el santo Padre fundador se lamentaba, puertas adentro, de que ya se habían vuelto feministas. ¡Si fue él quien las aceleró y les dio carta libre! Ahora se lamenta. En fin, la estulticia…».

Lo frené con la mirada. Sabía perfectamente cómo iba a seguir la frase, porque conocía la tesis de santo Tomás al respecto, que el mismo FJdR me había explicado.

–«Y encima –siguió– ahora se ponen a estudiar psicología, sin criterio… ¡si no saben filosofía! Lo único que van a hacer es repetir el manual, ¡si son así! No podrán filtrar, no podrán discernir las doctrinas. Mirá –añadió–, mirá lo que está pasando en el Studençao». Las lenguas no eran precisamente su fuerza principal… pero cuando estaba enojado…

–«¿Qué está pasando?».

–«Y, la última genialidad. Ahora en los momentos de recreación, las pobres súbditas tienen que jugar al “juego del temperamento”».

–«¿Juego del temperamento?».

–«Sí. Se juntan entre dos y se hacen un cuestionario diseñado por un neopsicólogo para tratar de descubrir cuál es el temperamento de la otra; de ese modo van a poder vivir bien la caridad –les enseñaron– porque así sabrán qué decirle y qué no a la otra hermana, cómo tratarla, cuáles serán sus reacciones. ¿Pero te das cuenta? ¿Ves a lo que se llegó? ¿Y san Juan de la Cruz? ¿Y santa Teresa? ¿Santa Teresita? ¿Cuándo acentuaron de ese modo la componente psicológica? En los primeros tiempos el “santo Padre fundador” no quería que se insistiera con ese tema del temperamento y todo eso… esa parte, tampoco te la cuentan. Ahora cambiaron todo. La psicología, además barata y de cuarta, sustituyó al espíritu… ¡Están destruyendo todo!».

–«Amén. ¿Y el Espíritu Santo?».

–«No. Él se ocupa de traernos las vocaciones, porque somos los mejores. De hecho, parece que el año pasado inspiró al maestro de novicios ir con todo el noviciado en pleno a Medjugorje, porque ahí “se consiguen vocaciones”».

 Fr. Juan del Monte

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16 pensamientos en “Actualizaciones psicológicas

  1. “Armaron una trituradora de personas, y se quejan de que están llenos de personas trituradas: después tratan de recomponerlas, lo que es loable… para reinsertarlas en el circuito de trituración, lo cual es un crimen peor…”

    Terrrrrrible!! … menos mal que nunca pasó!

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  2. “…todas estas cosas eran síntomas inequívocos de que en Transylvania se había perdido el espíritu, ya no reinaba el espíritu de familia de los orígenes…”

    No estuve en los “orígenes” pero viendo lo que veo (y habiendo escuchado muchas anécdotas de los “orígenes”) no me creo que la cosa haya sido diferente antes… el fraude fundacional mostró la hilacha desde los comienzos… esto nació mal, creció mal y como dice el dicho “quién mal anda mal acaba”.

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  3. Muy bueno realmente. La precisión teológica de Fray Jeronimiano es sin duda admirable. Lástima que no le hacen caso. Sólo les preocupa descubrir quien pagó el blog. Y una vez hecho, lo creen una victoria total. Más estupidez imposible! Nunca se preguntan si lo que aquí se discute es cierto. …

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      • Juanita, ya la estabamos extrañando. Yo pensé que usted no escribía más ´por dos razones.

        a) su marido le agarró los dedos con la puerta del auto y no estaría en condiciones de usar el teclado
        b) quizás entendió que el relato K acá no tiene ninguna credibilidad y por eso se retiró.

        Igualmente, me alegro que todavía siga visitando estos pagos. Cuando usted no comenta, se la extraña

        Con respecto a su comentario, acuérdese que todo esto es ficción, pero que a veces la realidad supera la ficción. Que tenga un buen día

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  4. Lo cierto es que la chorizeria negra o azul sigue su ritmo infernal…….al final se asombran que produzca solo morcillas, vale decir sangre triturada……..Lo más triste es que cada caso individual es una persona y por detrás una familia hecha bosta.

    En cuanto al origen y el espiritu fundacional, estoy totalmente de acuerdo……..más pasan los años y te das cuenta que todo ha sido un castillo de naipes……..edificado sobre las ambiciones y vida de la “silvia” (al decir de Les Luthiers) de un “soñador”……..con perdón de los soñadores.
    Por tanto de qué perdida de espiritu me hablan?………….El único que conozco y reconozco es el de Dios, espiritu de verdad.
    Da vero que hay que rezar por esta gente.

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  5. El supremo dice que el Irreprochable ha cumplido al pie de la letra lo que le mandaron… lo que pasa es que vos pensas mal porque tenes mal espiritu…

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  6. Me lo contó mi mejor amigo, le paso a él cuando era joven…
    En aquel momento tenía 19 años recién cumplidos, terminados sus estudios secundarios y se encontraba haciendo el curso de oficial de reserva, previo al estudio de las ciencias exactas (su profesión hoy día…) , sin compromisos “sentimentales” adquiridos, cuando llega por unos días de licencia a las inmediaciones de la aldea para visitar a sus padres.
    En eso lo “invita” su “director espiritual” a un retiro predicado por el Irreprochable… No había nadie en éste planeta, bajo el sol que nos alumbra como él… si él decía “si” era “si”, si decía “no” (raramente, sólo decía “no” si el sujeto no presentaba “cualidades”…) era “no” (solo carne de cañón…).
    Bien, mi mejor amigo era “cualitativo”… tenía cualidades, claro.
    – ¿Qué te paso, le pregunté?.
    – Me violó…
    – Nooo!!!… físicamente?
    – Ojalá! (no hubiera podido de todas maneras, tendría que haber practicado la necrofilia conmigo, aunque sé que ahora le pintan los muchachos…vivos…) eso lo hubiera superado más fácilmente, creo yo…. Me violó el Alma, cosa no “tan fácil” de superar… que digo, casi imposible de superar si no te tiran un “buen salvavidas”. En mi caso, sé de otros que no contaron con ésta Gracia, no sólo tuve un salvavidas, sino un “magnífico puente”.
    – Que HDMP…Como fue?… te animas a contar.
    – Hoy si me animo, en ese momento, ni loco… yo venía haciendo los ejercicios de San Ignacio como un tigre, era cortapalos desde mi niñez y me tomaba las cosas en serio… resulta que avanzando los ejercicios, llegó la plática sobre la vocación… IMPRESIONANTE… San Bernardo predicando la Segunda Cruzada no le pisaba los talones.
    – Bueno, pero eso no está mal…
    – Y… depende. Me hizo un tackle y yo no tenía el balón en mis manos… eso es falta grave. No se hace en el rugby mucho menos en el partido donde debe “jugar” el Espíritu Santo… infinitamente más grave.. Cuando se me ocurrió decirle que “estaba un poco confundido”, no sabés, “se sacó”… me insultó, me trató de irresponsable, poco serio, que no hacia las cosas bien… a los gritos. Me echó de su cátedra.
    – Y?..
    – Imagínate… 19 años, frente al irreprochable… Gracias a Dios, que me insultó y basureo de esa manera. Como buen soldado, levanté la guardia y la ira produciendo efectos contrarios a lo que el tipo pretendía. Hoy pienso que si me hubiera “consolado” y tratado con afecto, hubiera entrado “para probar” ser un buen aldeano…
    – Bueno, al menos ahí quedo todo.
    – NOOO… ahí empezó todo. Antes de culminar los ejercicios de ese fatídico domingo, le dijo a toda la banda, los bandidos 01, 02, 03,….10 que donde me viesen, me tacklearan, no me podía escapar, estaba entre los elegidos….al mejor estilo maquiavélico… Gracias a Dios, luego me casé, tuve varios hijos y ahora…. ahora estoy preocupado, no por mí, sino por mis hijos… es casi “tan demoniacamente omnipresente” la red infesta creada por el Irreprochable y perpetuada por sus engendros, como la Omnipresencia Divina… casi…
    – Pero parece obra de Dios..
    – Si… parece…el Anticristo se va a parecer a Cristo… va ha ser “más bueno que Dios”.
    Después seguimos hablando de bueyes perdidos… pero esto que nunca pasó, me hizo acordar otra cosa que escuche alguna vez… “ la realidad siempre supera a la ficción”.

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