Juego sucio, es decir, enormes minucias (más cosas que jamás sucedieron)

trampososJuego sucio es cuando te dicen que sí, pero en realidad es no;

cuando al pan le llaman aceite y al vino comadreja;

cuando reina el macaneo y el espíritu de entender al revés;

cuando se te oculta información para hacerte elegir cosas que,

de haber tenido la suficiente información, no hubieras elegido;

cuando te dan el mazo para que elijas,

pero se han guardado escondidos los dos anchos

(Someone)

 7

         Acababa de entrar al seminario. La adaptación era difícil, un mundo diverso, distante como el cielo de la tierra, como oriente de occidente. El superior, Fray Cimabue, lo llamó para el coloquio de bienvenida. Entre otras recomendaciones, le dijo:

         –«Y mirá, cuando vos veas algo que no va, alguno que está haciendo o diciendo algo que no corresponde, venís y me decís ¿sí?».

         –«No. Se lo diré a la persona misma».

         La respuesta fue correcta. Por supuesto: inmediatamente quedó marcado como un individuo desconfiable, de mal espíritu. Porque ellos formaban así: no enseñando la amistad y la corrección fraterna, cosas propias del cristianismo, sino promoviendo la delación, la traición y la desconfianza entre iguales. Porque así podían gobernar mejor: divide y reinarás.

8

Tesis:

        –«Che, ¿cómo es esto? Mirá, me llegó el dato preciso de que el creador de la empresa, equis y equis y equis, es un dato puntual, con respecto a tal persona puntual. ¿Es verdad?».

        –«Naaa, lo de ese tipo son todas mentiras».

La respuesta del encargado regional no terminaba de convencerlo. Sobre todo porque le constaba la probidad de la persona involucrada, no se trataba de un dato «al voleo» o proporcionado por simples ganas de complicar. Era un empleado serio y le gustaban las cosas claras, así que decidió llamar al Supremo.

Antítesis:

        –«Disculpe, ¿cómo es esto? Me llegó el dato preciso de que el creador de la empresa, equis y equis y equis, es un dato puntual, con respecto a tal persona puntual. ¿Es verdad?».

        –«Y… sí, lamentablemente en este caso es así»– reconoció, ¡por fin!, el Supremo.

        –«Ah, le agradezco; el encargado regional me había dicho otra cosa, pero Ud. me lo confirma».

Síntesis:

         Poco tiempo después, casi inmediatamente, recibe una llamada del encargado regional.

        –«Cheeee, nooo, me dijo el Supremo que te pidiera disculpas por lo que te dije; efectivamente las cosas eran así».

        –«Y si las cosas eran así, ¿por qué me mentiste?».

        –«Y… porque tenía que proteger la fama del creador de la empresa».

         Por supuesto: en esa empresa no tenía cabida alguna el octavo mandamiento; al menos en la sucursal regional.

9

Escena 1:

        –«Hermana, pero ¿es verdad que cada una puede tomar como director a quien prefiera?»

        –«Por supuesto».

        –«No, pero, en serio, sin restricciones… ¿Usted me asegura que tienen libertad para elegir al director espiritual, cualquier sacerdote?»

        –«Por supuesto».

 Escena 2:

        –«¡Uhh, qué bueno, viene el padre tal! Así lo podrán conocer y conociéndolo lo podrán elegir como director»– exclamó, ingenua, la religiosa.

        –«Mejor que el director lo elija el Espíritu Santo»– respondió enseguida, tajante y aguda, la encargada.

Escena 3ª (misma comunidad):

        –«Madre, quiero que mi director sea el padre tal».

        –«No».

        La Madre era el Espíritu Santo, por supuesto.

 Escena 3b (otra sucursal, misma encargada, otra subordinada):

        –«¿Puedo dirigirme con el padre tal?

        –«¿¿¿Quéeeee!!! Ni se te ocurra. No».

 Escena 3c (otra sucursal, misma encargada, otra subordinada):

        –«Quisiera dirigirme con el padre tal».

        –«No, mejor dirigíte con el padre fulano».

 Escena…

        Se podrían seguir acumulando escenas y llegar con gran facilidad a los dos dígitos. ¡Pero qué decimos? ¡Si esto jamás ocurrió!

 

 

Fr. Juan Del Monte

 

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21 pensamientos en “Juego sucio, es decir, enormes minucias (más cosas que jamás sucedieron)

  1. Si las mentiras de fortuna, Licas,
    te desnudas, veraste reducido
    a sola tu verdad, que en alto olvido,
    ni sigues, ni conoces, ni platicas.

    Esas larvas espléndidas y ricas,
    que abultan tus gusanos con vestido
    en el veneno tirio recocido,
    presto vendrán a tu soberbia chicas.

    ¿Qué tienes, si te tienen tus cuidados?
    ¿Qué puedes, si no puedes conocerte?
    ¿Qué mandas, si obedeces tus pecados?

    Furias del oro habrán de poseerte,
    padecerás tesoros mal juntados,
    desmentirá tu presunción la muerte.

    F. Quevedo

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  2. “Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos”.
    (William Shakespeare)
    El tema de la delación es realmente muy feo, lo digo arrepentido por haber caido en eso mas de una vez… Son actitudes que te transforman en una bestia…te hacen mal…aqui está dicho en el post ” como se corrompe un alma consagrada? … Con la hipocresía ” … Porque delatas y seguis sonriendo, porque no tenes el valor de decir las cosas de frente… Son faltas de nobleza total que te carcomen el alma.

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  3. Al pobre monje le reconocieron la mentira, y así se vació el monasterio… Porque ya no se podía confiar en una orden que mentía sistemáticamente…

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  4. les creo cuando me dicen que lo que cuentan nunca ocurrió.
    Yo les puedo asegurar que si pongo nombre, apellido, lugar y orden religiosa, puedo descubrir que estos hechos sucedieron tal como son relatados.

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  5. que bueno seria si después de todo este lío cada uno aceptase sus errores y se siguiera adelante. Obviamente el ejemplo va de arriba hacia abajo. Si el Irreprochable, si los eternos, si cada uno aceptase lo que le corresponde cuanto bien se sacaría de tanta miseria…
    Mientras tanto el pecado sigue haciendo su trabajo destructor.
    Dios nos libre y ayude.

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  6. Es muy sospechoso cuando uno pregunta a un jefe si es verdad, equis, equis, y equis, y -con cara de poker- recibe como respuesta: “yo no lo ví”…

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  7. Es una descansada vida volverse pinguino, que es lo que llaman también acomodarse. Hay muchos pinguinos en la argento……aldea….; y es mucho más cómodo ser pinguino que ser mono. Pero el hombre es mono por naturaleza; y cuando quiere volverse pinguino se convierte en mono triste………..
    Dedicado a a la amiga NN

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